Löydetty 3490 Tulokset: Habitar En La Casa Del Señor
diciéndoles: «Está escrito: Mi Casa será Casa de oración. ¡Pero vosotros la habéis hecho una cueva de bandidos!» (Lucas 19, 46)
Y que los muertos resucitan lo ha indicado también Moisés en lo de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. (Lucas 20, 37)
Porque David mismo dice en el libro de los Salmos: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra (Lucas 20, 42)
David, pues, le llama Señor; ¿cómo entonces puede ser hijo suyo?» (Lucas 20, 44)
Les dijo: «Cuando entréis en la ciudad, os saldrá al paso un hombre llevando un cántaro de agua; seguidle hasta la casa en que entre, (Lucas 22, 10)
y diréis al dueño de la casa: "El Maestro te dice: ¿Dónde está la sala donde pueda comer la Pascua con mis discípulos?" (Lucas 22, 11)
El dijo: «Señor, estoy dispuesto a ir contigo hasta la cárcel y la muerte.» (Lucas 22, 33)
Ellos dijeron: «Señor, aquí hay dos espadas.» El les dijo: «Basta.» (Lucas 22, 38)
Viendo los que estaban con él lo que iba a suceder, dijeron: «Señor, ¿herimos a espada?» (Lucas 22, 49)
Entonces le prendieron, se lo llevaron y le hicieron entrar en la casa del Sumo Sacerdote; Pedro le iba siguiendo de lejos. (Lucas 22, 54)
y el Señor se volvió y miró a Pedro, y recordó Pedro las palabras del Señor, cuando le dijo: «Antes que cante hoy el gallo, me habrás negado tres veces.» (Lucas 22, 61)
y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. (Lucas 24, 3)