Löydetty 3490 Tulokset: Habitar En La Casa Del Señor
Se sacian de la grasa de tu Casa, en el torrente de tus delicias los abrevas; (Salmos 36, 9)
el Señor de él se ríe, porque ve llegar su día. (Salmos 37, 13)
Señor, todo mi anhelo ante tus ojos, mi gemido no se te oculta a ti. (Salmos 38, 10)
Que en ti, Yahveh, yo espero, tú reponderás, Señor, Dios mío. (Salmos 38, 16)
Date prisa a auxiliarme, oh Señor, mi salvación! (Salmos 38, 23)
Y ahora, Señor, ¿qué puedo yo esperar? En ti está mi esperanza. (Salmos 39, 8)
Y yo, pobre soy y desdichado, pero el Señor piensa en mí; tú, mi socorro y mi libertador, oh Dios mío, no tardes. (Salmos 40, 18)
Yo lo recuerdo, y derramo dentro de mí mi alma, cómo marchaba a la Tienda admirable, a la Casa de Dios, entre los gritos de júbilo y de loa, y el gentío festivo. (Salmos 42, 5)
¡Despierta ya! ¿Por qué duermes, Señor? ¡Levántate, no rechaces para siempre! (Salmos 44, 24)
Escucha, hija, mira y pon atento oído, olvida tu pueblo y la casa de tu padre, (Salmos 45, 11)
y el rey se prendará de tu belleza. El es tu Señor, ¡póstrate ante él! (Salmos 45, 12)
No temas cuando el hombre se enriquece, cuando crece el boato de su casa. (Salmos 49, 17)