Mosaico decorativo

Löydetty 476 Tulokset: Fuego Extraño

  • Antes del fuego sale vapor del horno y humo, así las injurias preceden a la sangre. (Eclesiástico 22, 24)

  • El alma ardiente como fuego encendido, no se apagará hasta consumirse; el hombre impúdico en su cuerpo carnal: no cejará hasta que el fuego le abrase; para el hombre impúdico todo pan es dulce, no descansará hasta haber muerto. (Eclesiástico 23, 17)

  • Según sea la leña, así arde el fuego, según su violencia, arde la disputa; según la fuerza del hombre es su furor y conforme a su riqueza sube su ira. (Eclesiástico 28, 10)

  • Riña súbita prende fuego, disputa precipitada vierte sangre. (Eclesiástico 28, 11)

  • El varón de consejo no descuida la reflexión, el extraño y el orgulloso no se encogen de miedo. (Eclesiástico 32, 18)

  • Que el fuego de la ira devore al que se escape, y los que hacen daño a tu pueblo hallen la perdición. (Eclesiástico 36, 8)

  • También el herrero sentado junto al yunque, atento a los trabajos del hierro; el vaho del fuego sus carnes derrite, en el calor de la fragua se debate, el ruido del martillo le ensordece, y en el modelo del objeto tiene fijos sus ojos; pone su corazón en concluir sus obras, y sus vigilias en adornarlas al detalle. (Eclesiástico 38, 28)

  • De primera necesidad para la vida del hombre es el agua, el fuego, el hierro y la sal, la flor de harina de trigo, la leche y la miel, el jugo de uva, el aceite y el vestido. (Eclesiástico 39, 26)

  • Fuego y granizo, hambre y muerte, para el castigo ha sido creado todo esto. (Eclesiástico 39, 29)

  • En la boca del descarado la mendicidad resulta dulce, pero en su vientre es un fuego que abrasa. (Eclesiástico 40, 30)

  • Devora los montes, quema el desierto, y consume como fuego el verdor. (Eclesiástico 43, 21)

  • Lo vió el Señor y se irritó, y acabó con ellos en el ardor de su ira. Hizo prodigios contra ellos, devorándolos por el fuego de su llama. (Eclesiástico 45, 19)


"Reze pelos infiéis, pelo Papa e por todas as necessidades espirituais da Santa Igreja." São Padre Pio de Pietrelcina