Mosaico decorativo

Löydetty 2605 Tulokset: Fe

  • ¡De ningún modo! Dios tiene que ser veraz y todo hombre mentiroso, como dice la Escritura: Para que seas justificado en tus palabras y triunfes al ser juzgado. (Romanos 3, 4)

  • Pero ahora, independientemente de la ley, la justicia de Dios se ha manifestado, atestiguada por la ley y los profetas, (Romanos 3, 21)

  • justicia de Dios por la fe en Jesucristo, para todos los que creen - pues no hay diferencia alguna; (Romanos 3, 22)

  • a quien exhibió Dios como instrumento de propiciación por su propia sangre, mediante la fe, para mostrar su justicia, habiendo pasado por alto los pecados cometidos anteriormente, (Romanos 3, 25)

  • ¿Dónde está, entonces, el derecho a gloriarse? Queda eliminado.!? Por qué ley? ¿Por la de las obras? No. Por la ley de la fe. (Romanos 3, 27)

  • Porque pensamos que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la ley. (Romanos 3, 28)

  • porque no hay más que un solo Dios, que justificará a los circuncisos en virtud de la fe y a los incircuncisos por medio de la fe. (Romanos 3, 30)

  • Entonces ¿por la fe privamos a la ley de su valor? ¡De ningún modo! Más bien, la consolidamos. (Romanos 3, 31)

  • En efecto, ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham en Dios y le fue reputado como justicia. (Romanos 4, 3)

  • en cambio, al que, sin trabajar, cree en aquel que justifica al impío, su fe se le reputa como justicia. (Romanos 4, 5)

  • Entonces, ¿esta dicha recae sólo sobre los circuncisos o también sobre los incircuncisos? Decimos, en efecto, que la fe de Abraham le fue reputada como justicia. (Romanos 4, 9)

  • y recibió la señal de la circuncisión como sello de la justicia de la fe que poseía siendo incircunciso. Así se convertía en padre de todos los creyentes incircuncisos, a fin de que la justicia les fuera igualmente imputada; (Romanos 4, 11)


"A mansidão reprime a ira." São Padre Pio de Pietrelcina