Löydetty 2605 Tulokset: Fe
Les daré mozos por jefes, y mozalbetes les dominarán. (Isaías 3, 4)
Así que tropezó Jerusalén, y Judá ha caído; pues sus lenguas y sus fechorías a Yahveh han llegado, irritando los ojos de su majestad. (Isaías 3, 8)
Yahveh demanda en juicio a los ancianos de su pueblo y a sus jefes. «Vosotros habéis incendiado la viña, el despojo del mísero tenéis en vuestras casas. (Isaías 3, 14)
Voy a cantar a mi amigo la canción de su amor por su viña. Una viña tenía mi amigo en un fértil otero. (Isaías 5, 1)
Aquel día repará el Señor con navaja alquilada allende el Río, con el rey de Asur, la cabeza y el vello de las piernas y también la barba afeitará, (Isaías 7, 20)
Me acerqué a la profetisa, que concibió y dio a luz un hijo, Yahveh me dijo: «Llámale Maher Salal Jas Baz, (Isaías 8, 3)
Una palabra ha proferido el Señor en Jacob, y ha caído en Israel. (Isaías 9, 7)
El anciano y honorable es la cabeza, y el profeta impostor es la cola. (Isaías 9, 14)
Pues dice: «¿No son mis jefes todos ellos reyes? (Isaías 10, 8)
y el esplendor de su bosque y de su vergel en alma y en cuerpo será consumido: será como el languidecer de un enfermo. (Isaías 10, 18)
- que quedan en él rebuscos -; como en el vareo del olivo: dos, tres bayas en la punta de la guía; cuatro, cinco en sus ramas fructíferas - oráculo de Yahveh, el Dios de Israel -. (Isaías 17, 6)
Hoy tu plantío veías crecer, y florecer desde la mañana tu simiente. Pero desaparecerá la mies el día de la enfermedad, y el dolor será incurable. (Isaías 17, 11)