Mosaico decorativo

Löydetty 1608 Tulokset: Eli

  • Pero después que hubieron comido en la habitación, se levantó Ana y se puso ante Yahveh. - El sacerdote Elí estaba sentado en su silla, contra la jamba de la puerta del santuario de Yahveh. (I Samuel 1, 9)

  • Como ella prolongase su oración ante Yahveh, Elí observaba sus labios. (I Samuel 1, 12)

  • Ana oraba para sí; se movían sus labios, pero no se oía su voz, y Elí creyó que estaba ebria, (I Samuel 1, 13)

  • Elí le respondió: «Vete en paz y que el Dios de Israel te conceda lo que le has pedido.» (I Samuel 1, 17)

  • Inmolaron el novillo y llevaron el niño a Elí (I Samuel 1, 25)

  • Partió Elcaná para Ramá, y el niño se quedó para servir a Yahveh a las órdenes del sacerdote Elí. (I Samuel 2, 11)

  • Los hijos de Elí eran unos malvados que no conocían a Yahveh (I Samuel 2, 12)

  • lo hincaba en el caldero o la olla, en la cacerola o el puchero, y todo lo que sacaba el tenedor, el sacerdote se lo quebada; y así hacían con todos los israelitas que iban allí, a Silo. (I Samuel 2, 14)

  • Bendecía luego Elí a Elcaná y a su mujer diciendo: «Que Yahveh te conceda descendencia de esta mujer, a cambio del préstamo que ella ha cedido a Yahveh.» Y ellos se volvían a su lugar. (I Samuel 2, 20)

  • Elí era muy anciano; oyó todo cuanto sus hijos hacían a todo Israel, (I Samuel 2, 22)

  • Vino un hombre de Dios a Elí y le dijo: Así ha dicho Yahveh. Claramente me he revelado a la casa de tu padre, cuando ellos estaban en Egipto al servicio de la casa de Faraón. (I Samuel 2, 27)

  • Servía el niño Samuel a Yahveh a las órdenes de Elí; en aquel tiempo era rara la palabra de Yahveh, y no eran corrientes las visiones. (I Samuel 3, 1)


"Deve-se caminhar em nuvens cada vez que se termina uma confissão!" São Padre Pio de Pietrelcina