Löydetty 1876 Tulokset: Don
pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas. (Mateo 6, 15)
«No os amontonéis tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban. (Mateo 6, 19)
Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben. (Mateo 6, 20)
Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. (Mateo 6, 21)
Y un escriba se acercó y le dijo: «Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.» (Mateo 8, 19)
Dícele Jesús: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.» (Mateo 8, 20)
En esto le trajeron un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «¡ Animo!, hijo, tus pecados te son perdonados.» (Mateo 9, 2)
Jesús, conociendo sus pensamientos, dijo: «¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: "Tus pecados te son perdonados", o decir: (Mateo 9, 4)
Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados - dice entonces al paralítico -: "Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".» (Mateo 9, 6)
«¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que en sayal y ceniza se habrían convertido. (Mateo 11, 21)
Por eso os digo que el día del Juicio habrá menos rigor para Tiro y Sidón que para vosotras. (Mateo 11, 22)
«Por eso os digo: Todo pecado y blasfemia se perdonará a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada. (Mateo 12, 31)