Löydetty 383 Tulokset: Dom
No seas cual caballo o mulo sin sentido, rienda y freno hace falta para domar su brío, si no, no se te acercan. (Salmos 32, 9)
He dicho: «! No se rían de mí, no me dominen cuando mi pie resbale!». (Salmos 38, 17)
Con quebranto en mis huesos mis adversarios me insultan, todo el día repitiéndome: ¿En dónde está tu Dios? (Salmos 42, 11)
Como ovejas son llevados al seol, los pastorea la Muerte, y los rectos dominarán sobre ellos. Por la mañana se desgasta su imagen, ¡el seol será su residencia! (Salmos 49, 15)
Cuando el edomita Doeg vino a avisar a Saúl diciéndole: «David ha entrado en casa de Ajimélek.» (Salmos 52, 2)
Tenme piedad, oh Dios, porque me pisan, todo el día hostigándome me oprimen. (Salmos 56, 2)
¡Suprime con furor, suprímelos, no existan más! Y se sepa que Dios domina en Jacob, hasta los confines de la tierra. (Salmos 59, 14)
Cuando luchó contra Aram de Naharáyim y Aram de Sobá, y Joab, de vuelta, derrotó a Edom, en el valle de la Sal: doce mil hombres. (Salmos 60, 2)
«Moab, la vasija en que me lavo. Sobre Edom tiro mi sandalia. ¡Canta, pues, victoria contra mí, Filistea!» (Salmos 60, 10)
¿Quién me conducirá hasta la plaza fuerte, quién me guiará hasta Edom? (Salmos 60, 11)
que por su poder domina para siempre. Sus ojos vigilan las naciones, no se alcen los rebeldes contra él. (Salmos 66, 7)
dominará de mar a mar, desde el Río hasta los confines de la tierra. (Salmos 72, 8)