Mosaico decorativo

Löydetty 1838 Tulokset: Dar

  • Está seco mi paladar como una teja y mi lengua pegada a mi garganta; tú me sumes en el polvo de la muerte. (Salmos 22, 16)

  • Los pobres comerán, quedarán hartos, los que buscan a Yahveh le alabarán: «¡Viva por siempre vuestro corazón!» (Salmos 22, 27)

  • Le recordarán y volverán a Yahveh todos los confines de la tierra, ante él se postrarán todas las familias de las gentes. (Salmos 22, 28)

  • Sámek. El secreto de Yahveh es para quienes le temen, su alianza, para darles cordura. (Salmos 25, 14)

  • Una cosa he pedido a Yahveh, una cosa estoy buscando: morar en la Casa de Yahveh, todos los días de mi vida, para gustar la dulzura de Yahveh y cuidar de su Templo. (Salmos 27, 4)

  • Que él me dará cobijo en su cabaña en día de desdicha; me esconderá en lo oculto de su tienda, sobre una roca me levantará. (Salmos 27, 5)

  • ¿Cuánto tiempo, Señor, te quedarás mirando? Recobra mi alma de sus garras, de los leones mi vida. (Salmos 35, 17)

  • Te daré gracias en la gran asamblea, te alabaré entre un pueblo copioso. (Salmos 35, 18)

  • ten tus delicias en Yahveh, y te dará lo que pida tu corazón. (Salmos 37, 4)

  • Espía el impío al justo, y busca darle muerte; (Salmos 37, 32)

  • Yo me decía: «Guardaré mis caminos, sin pecar con mi lengua, pondré un freno en mi boca, mientras esté ante mí el impío.» (Salmos 39, 2)

  • Mas tú, Yahveh, tenme piedad, levántame y les daré su merecido; (Salmos 41, 11)


"A sua casa deve ser uma escada para o Céu". São Padre Pio de Pietrelcina