Mosaico decorativo

Löydetty 96 Tulokset: Bau

  • Hasta el mismo Simón creyó y, una vez bautizado, no se apartaba de Felipe; y estaba atónito al ver las señales y grandes milagros que se realizaban. (Hechos 8, 13)

  • pues todavía no había descendido sobre ninguno de ellos; únicamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. (Hechos 8, 16)

  • Siguiendo el camino llegaron a un sitio donde había agua. El eunuco dijo: «Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?» (Hechos 8, 36)

  • Y mandó detener el carro. Bajaron ambos al agua, Felipe y el eunuco; y lo bautizó, (Hechos 8, 38)

  • Al instante cayeron de sus ojos unas como escamas, y recobró la vista; se levantó y fue bautizado. (Hechos 9, 18)

  • Vosotros sabéis lo sucedido en toda Judea, comenzando por Galilea, después que Juan predicó el bautismo; (Hechos 10, 37)

  • «¿Acaso puede alguno negar el agua del bautismo a éstos que han recibido el Espíritu Santo como nosotros?» (Hechos 10, 47)

  • Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo. Entonces le pidieron que se quedase algunos días. (Hechos 10, 48)

  • Me acordé entonces de aquellas palabras que dijo el Señor: Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo. (Hechos 11, 16)

  • Juan predicó como precursor, ante su venida, un bautismo de conversión a todo el pueblo de Israel. (Hechos 13, 24)

  • Cuando ella y los de su casa recibieron el bautismo, suplicó: «Si juzgáis que soy fiel al Señor, venid y quedaos en mi casa.» Y nos obligó a ir. (Hechos 16, 15)

  • En aquella misma hora de la noche el carcelero los tomó consigo y les lavó las heridas; inmediatamente recibió el bautismo él y todos los suyos. (Hechos 16, 33)


"A prática das bem-aventuranças não requer atos de heroísmo, mas a aceitação simples e humilde das provações." São Padre Pio de Pietrelcina