Löydetty 2674 Tulokset: Ana
Así, en Caná de Galilea, dio Jesús comienzo a sus señales. Y manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos. (Juan 2, 11)
Pues sus discípulos se habían ido a la ciudad a comprar comida. Le dice a la mujer samaritana: (Juan 4, 8)
«¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana?» (Porque los judíos no se tratan con los samaritanos.) (Juan 4, 9)
¿Es que tú eres más que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?» (Juan 4, 12)
Volvió, pues, a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real, cuyo hijo estaba enfermo en Cafarnaúm. (Juan 4, 46)
Los recogieron, pues, y llenaron doce canastos con los trozos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. (Juan 6, 13)
Nuestros padres comieron el maná en el desierto, según está escrito: Pan del cielo les dio a comer.» (Juan 6, 31)
Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; (Juan 6, 49)
Entre la gente había muchos comentarios acerca de él. Unos decían: «Es bueno.» Otros decían: «No, sino que engaña al pueblo.» (Juan 7, 12)
Había un cierto enfermo, Lázaro, de Betania, pueblo de María y de su hermana Marta. (Juan 11, 1)
Las hermanas enviaron a decir a Jesús: «Señor, aquel a quien tú quieres, está enfermo.» (Juan 11, 3)
Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. (Juan 11, 5)