Löydetty 2674 Tulokset: Ana
Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amón, Amón engendró a Josías, (Mateo 1, 10)
Dícele entonces Jesús: «Apártate, Satanás, porque está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto.» (Mateo 4, 10)
Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida? (Mateo 6, 27)
Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe? (Mateo 6, 30)
Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. (Mateo 6, 32)
Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura. (Mateo 6, 33)
Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio mal. (Mateo 6, 34)
Nadie echa un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, porque lo añadido tira del vestido, y se produce un desgarrón peor. (Mateo 9, 16)
Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando todo enfermedad y toda dolencia. (Mateo 9, 35)
Simón el Cananeo y Judas el Iscariote, el mismo que le entregó. (Mateo 10, 4)
Cuando éstos se marchaban, se puso Jesús a hablar de Juan a la gente: «¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento? (Mateo 11, 7)
Pero él les dijo: «¿No habéis leído lo que hizo David cuando sintió hambre él y los que le acompañaban, (Mateo 12, 3)