Löydetty 1214 Tulokset: út
Los que acogieron su Palabra fueron bautizados. Aquel día se les unieron unas 3.000 almas. (Hechos 2, 41)
Se levantaron unos de la sinagoga llamada de los Libertos, cirenenses y alejandrinos, y otros de Cilicia y Asia, y se pusieron a disputar con Esteban; (Hechos 6, 9)
Obrando astutamente contra nuestro linaje, este rey maltrató a nuestros padres hasta obligarles a exponer sus niños, para que no vivieran. (Hechos 7, 19)
Pero cuando creyeron a Felipe que anunciaba la Buena Nueva del Reino de Dios y el nombre de Jesucristo, empezaron a bautizarse hombres y mujeres. (Hechos 8, 12)
Hasta el mismo Simón creyó y, una vez bautizado, no se apartaba de Felipe; y estaba atónito al ver las señales y grandes milagros que se realizaban. (Hechos 8, 13)
pues todavía no había descendido sobre ninguno de ellos; únicamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. (Hechos 8, 16)
Siguiendo el camino llegaron a un sitio donde había agua. El eunuco dijo: «Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?» (Hechos 8, 36)
Y mandó detener el carro. Bajaron ambos al agua, Felipe y el eunuco; y lo bautizó, (Hechos 8, 38)
Al instante cayeron de sus ojos unas como escamas, y recobró la vista; se levantó y fue bautizado. (Hechos 9, 18)
Hablaba también y discutía con los helenistas; pero éstos intentaban matarle. (Hechos 9, 29)
Vosotros sabéis lo sucedido en toda Judea, comenzando por Galilea, después que Juan predicó el bautismo; (Hechos 10, 37)
«¿Acaso puede alguno negar el agua del bautismo a éstos que han recibido el Espíritu Santo como nosotros?» (Hechos 10, 47)