Löydetty 12 Tulokset: flores

  • y en ella, tres sarmientos. Apenas la vid dio brotes, salieron sus flores y maduraron las uvas en los racimos. (Génesis 40, 10)

  • bendiciones de las espigas y las flores, bendiciones de las montañas seculares, delicias de las colinas eternas. ¡Que desciendan sobre la cabeza de José, sobre la frente del consagrado entre sus hermanos! (Génesis 49, 26)

  • Harás, asimismo, un candelabro de oro puro. Tanto la base y el tronco del candelabro como los cálices, los botones y las flores que le servirán de adorno, serán forjados a martillo y formarán una sola pieza. (Exodo 25, 31)

  • Los botones y las flores formarán una sola pieza con el candelabro, y todo estará hecho con un solo bloque de oro puro, forjado a martillo. (Exodo 25, 36)

  • Hizo, asimismo, el candelabro de oro puro. Tanto la base y el tronco del candelabro como los cálices, los botones y las flores que le servían de adorno estaban forjados a martillo y formaban una sola pieza. (Exodo 37, 17)

  • Los botones y las flores formaban una sola pieza con el candelabro, y todo estaba hecho con un solo bloque de oro puro, forjado a martillo. (Exodo 37, 22)

  • y al día siguiente, cuando fue a la Carpa del Testimonio, la vara de Aarón -correspondiente a la familia de Leví- estaba florecida: había dado brotes, flores y almendros. (Números 17, 23)

  • Como una vid, perderá sus uvas todavía agrias, como un olivo dejará caer sus flores. (Job 15, 33)

  • Los días del hombre son como la hierba: él florece como las flores del campo; (Salmos 103, 15)

  • Aparecieron las flores sobre la tierra, llegó el tiempo de las canciones, y se oye en nuestra tierra el arrullo de la tórtola. (Cantar 2, 12)

  • de madrugada iremos a las viñas, veremos si brotan las cepas, si se abren las flores, si florecen las granadas... Allí te entregaré mi amor. (Cantar 7, 13)

  • Yo, como una vid, hice germinar la gracia, y mis flores son un fruto de gloria y de riqueza. (Eclesiástico 24, 17)


“Nunca vá se deitar sem antes examinar a sua consciência sobre o dia que passou. Enderece todos os seus pensamentos a Deus, consagre-lhe todo o seu ser e também todos os seus irmãos. Ofereça à glória de Deus o repouso que você vai iniciar e não esqueça do seu Anjo da Guarda que está sempre com você.” São Padre Pio de Pietrelcina