Mosaico decorativo

Löydetty 2939 Tulokset: Vid

  • ¡Señor, Padre y Dueño de mi vida, no me abandones al capricho de mis labios ni me dejes caer por culpa de ellos! (Eclesiástico 23, 1)

  • Señor, Padre y Dios de mi vida, no me des unos ojos altaneros (Eclesiástico 23, 4)

  • Así como el servidor vigilado constantemente nunca se libra de algún golpe, así el que jura y pronuncia el Nombre en todo momento no quedará limpio de pecado. (Eclesiástico 23, 10)

  • Acuérdate de tu padre y de tu madre, cuando te sientes en medio de los grandes, no sea que los olvides en presencia de ellos y te comportes como un necio. Porque entonces preferirías no haber nacido y maldecirías el día de tu nacimiento. (Eclesiástico 23, 14)

  • Un hombre habituado a las palabras injuriosas no podrá ser corregido en toda su vida. (Eclesiástico 23, 15)

  • Yo, como una vid, hice germinar la gracia, y mis flores son un fruto de gloria y de riqueza. (Eclesiástico 24, 17)

  • Hay nueve cosas imaginables, que considero felices, y la décima, también la voy a mencionar: un hombre que está contento de sus hijos y uno que ve en vida la caída de sus enemigos. (Eclesiástico 25, 7)

  • ¡Feliz el que vive con una esposa inteligente, el que no ha incurrido en falta con su lengua y el que no ha servido a un patrón indigno de él! (Eclesiástico 25, 8)

  • Hay tres cosas que me inspiran temor, y por la cuarta imploro misericordia: ciudad dividida, multitud amotinada y falsa acusación son más penosas que la muerte. (Eclesiástico 26, 5)

  • Redobla la guardia ante una joven atrevida, no sea que descubra una ocasión y se aproveche. (Eclesiástico 26, 10)

  • No olvides los favores de tu fiador, porque él ha expuesto su vida por ti. (Eclesiástico 29, 15)

  • Lo esencial para la vida es el agua, el pan, la ropa, y una casa para albergarse dignamente. (Eclesiástico 29, 21)


"Sigamos o caminho que nos conduz a Deus." São Padre Pio de Pietrelcina