Mosaico decorativo

Löydetty 3904 Tulokset: Victoria En Dios

  • lo mismo que toda la plata y el oro que recojas en toda la provincia de Babilonia, con las ofrendas voluntarias hechas por el pueblo y los sacerdotes para la Casa de su Dios que está en Jerusalén. (Esdras 7, 16)

  • Con este dinero, comprarás novillos, carneros, corderos, como así también lo necesario para las oblaciones y libaciones correspondientes, y ofrecerás todo esto sobre el altar de la Casa de tu Dios que está en Jerusalén. (Esdras 7, 17)

  • La plata y el oro que sobren, úsenlos como les parezca más conveniente, a ti y a tus hermanos, conforme a la voluntad de su Dios. (Esdras 7, 18)

  • Deposita delante de tu Dios en Jerusalén los utensilios que te fueron entregados para el servicio de la Casa de tu Dios. (Esdras 7, 19)

  • Si tuvieras necesidad de hacer otros gastos para la Casa de tu Dios, se cubrirán con los fondos del tesoro del rey. (Esdras 7, 20)

  • Yo mismo, el rey Artajerjes, ordeno a todos los tesoreros de la región que está del otro lado del Éufrates: ‘Entreguen exactamente todo lo que les pida el sacerdote Esdras, escriba de la Ley del Dios del cielo, (Esdras 7, 21)

  • Todo lo que el Dios del cielo ordene para su Casa, deberá cumplirse escrupulosamente, a fin de que su ira no se descargue sobre el territorio del rey y de sus hijos. (Esdras 7, 23)

  • Les comunicamos, además, que está prohibido cobrar impuestos, contribuciones o derechos de peaje, a los sacerdotes, levitas, cantores, porteros y empleados de la Casa, en una palabra, a todos los servidores de esta Casa de Dios’. (Esdras 7, 24)

  • Y tú, Esdras, con esa sabiduría de tu Dios que reside en ti, designa jueces y magistrados, para hacer justicia a todo el pueblo que está del otro lado del Éufrates, es decir, a todos los que conocen la Ley de tu Dios. Y enseña esa Ley a quienes no la conocen. (Esdras 7, 25)

  • El que no observe la Ley de tu Dios y la ley del rey será rigurosamente castigado con la muerte, la expulsión, la multa o la cárcel". (Esdras 7, 26)

  • ¡Bendito sea el Señor, el Dios de nuestros padres, que inspiró al rey esta decisión de glorificar la Casa del Señor que está en Jerusalén, (Esdras 7, 27)

  • y los envié a ver a Idó, jefe de Casifía, con la orden precisa de lo que debían decir a él y a sus hermanos que residían en esa localidad, a fin de que nos mandaran servidores para la Casa de nuestro Dios. (Esdras 8, 17)


"Seria mais fácil a Terra existir sem o sol do que sem a santa Missa!" São Padre Pio de Pietrelcina