Mosaico decorativo

Löydetty 2471 Tulokset: Um

  • Ellos tendrán a su cargo, en la Carpa del Encuentro, todos los oficios relacionados con el traslado de los siguientes objetos: los bastidores de la Morada, con sus travesaños, columnas y bases; (Números 4, 31)

  • las columnas que rodean el atrio, con sus bases, estacas y cuerdas, con todos sus accesorios y todo su equipamiento. Además, deberán tener un inventario de los objetos que tienen la obligación de transportar. (Números 4, 32)

  • Estos son los oficios de los clanes de los meraritas, con todas las obligaciones que deberán cumplir en la Carpa del Encuentro, bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón. (Números 4, 33)

  • Ellos confesarán el pecado que han cometido y restituirán la suma total a aquel a quien ocasionaron el perjuicio, añadiendo además una quinta parte de su valor. (Números 5, 7)

  • Si ese hombre no tiene ningún pariente cercano a quien se le pueda restituir, la suma será devuelta al Señor y entregada al sacerdote, además del carnero de la expiación, con el cual se practicará el rito de expiación en favor de esa persona. (Números 5, 8)

  • Mientras esté consagrado por el voto, ninguna navaja tocará su cabeza. Hasta que se cumpla el plazo de su voto al Señor, estará consagrado y se dejará crecer el cabello. (Números 6, 5)

  • Este es el ritual para el nazireo: una vez cumplido el tiempo de su nazireato, será conducido a la entrada de la Carpa del Encuentro, (Números 6, 13)

  • Esta es la ley concerniente al nazireo. Si además de su nazireato, promete con voto al Señor una ofrenda personal -según se lo permitan sus medios- cumplirá el voto que hizo, además de lo que establece la ley sobre el nazireato. (Números 6, 21)

  • El quinto día presentó su ofrenda Selumiel, hijo de Surisadai, jefe de la tribu de Simeón. (Números 7, 36)

  • y dos bueyes, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrificio de comunión. Esta fue la ofrenda de Selumiel, hijo de Surisadai. (Números 7, 41)

  • Cada fuente pesaba ciento treinta siclos, y cada tazón, setenta. Toda la plata de estos objetos sumaba en total dos mil cuatrocientos siclos, en siclos del Santuario. (Números 7, 85)

  • Las doce navetas de oro llenas de incienso -a razón de diez siclos del Santuario por naveta- sumaban en total ciento veinte siclos. (Números 7, 86)


"O amor e o temor devem sempre andar juntos. O temor sem amor torna-se covardia; o amor sem temor torna-se presunção." São Padre Pio de Pietrelcina