Löydetty 1628 Tulokset: Son
Grandes son las obras del Señor: los que las aman desean comprenderlas. (Salmos 111, 2)
Las obras de sus manos son verdad y justicia; todos sus preceptos son indefectibles: (Salmos 111, 7)
El temor del Señor es el comienzo de la sabiduría: son prudentes los que lo practican. ¡El Señor es digno de alabanza eternamente! (Salmos 111, 10)
Los ídolos, en cambio, son plata y oro, obra de las manos de los hombres. (Salmos 115, 4)
Tienen manos, pero no palpan, tienen pies, pero no caminan; ni un solo sonido sale de su garganta. (Salmos 115, 7)
Yo, que en mi turbación llegué a decir: "¡Los hombres son todos mentirosos!". (Salmos 116, 11)
Porque tus prescripciones son todo mi deleite, y tus preceptos, mis consejeros. (Salmos 119, 24)
Aparta de mí el oprobio que temo, porque tus juicios son benignos. (Salmos 119, 39)
Tus preceptos son para mí como canciones, mientras vivo en el destierro. (Salmos 119, 54)
Yo sé que tus juicios son justos, Señor, y que me has humillado con razón. (Salmos 119, 75)
Todos tus mandamientos son verdaderos; ayúdame, porque me persiguen sin motivo. (Salmos 119, 86)
He comprobado que toda perfección es limitada: ¡qué amplios, en cambio, son tus mandamientos! (Salmos 119, 96)