Mosaico decorativo

Löydetty 1628 Tulokset: Son

  • Entonces Sansón exclamó: (Jueces 15, 16)

  • Cuando terminó de hablar, Sansón arrojó la quijada del asno. Por eso, aquel lugar se llamó Ramat Lejí, que significa "Altura de la Quijada". (Jueces 15, 17)

  • Entonces Dios partió el hueco de la roca que hay en Lejí y brotó el agua. Sansón bebió, se sintió reanimado y revivió. Por eso la fuente, que todavía hoy está en Lejí, recibió el nombre de En Hacoré, que significa "Fuente del que invoca". (Jueces 15, 19)

  • Sansón juzgó a Israel, en tiempos de los filisteos, por espacio de veinte años. (Jueces 15, 20)

  • Sansón se dirigió a Gaza. Allí vio a una prostituta y entró en su casa. (Jueces 16, 1)

  • Cuando anunciaron a la gente de Gaza: "¡Ha llegado Sansón!", lo cercaron y se pusieron al acecho junto a la Puerta de la ciudad. Así estuvieron a la expectativa toda la noche, diciendo: "Lo mataremos al despuntar el alba". (Jueces 16, 2)

  • Pero Sansón estuvo acostado sólo hasta la medianoche. Entonces se levantó, tomó las hojas de la Puerta de la ciudad y el marco que la sostenía, los arrancó con barrotes y todo, los cargó sobre sus espaldas, y los subió hasta la cima del monte que está frente a Hebrón. (Jueces 16, 3)

  • Después de esto, Sansón se enamoró en el valle de Sorec de una mujer llamada Dalila. (Jueces 16, 4)

  • Dalila dijo a Sansón: "Vamos, dime de dónde sacas tanta fuerza y con qué habría que atarte para tenerte sometido". (Jueces 16, 6)

  • Sansón le respondió: "Si me atan con siete cuerdas de arco todavía frescas, que no se han dejado secar, yo me debilitaría y sería un hombre como cualquiera". (Jueces 16, 7)

  • Y como ella tenía a unos hombres emboscados en la habitación, le gritó: "¡Sansón, los filisteos se te vienen encima!". Pero él rompió las cuerdas de arco como se rompe un cordón de estopa al primer contacto con el fuego. Y no se descubrió el secreto de su fuerza. (Jueces 16, 9)

  • Entonces Dalila dijo a Sansón: "Me has engañado y no me has dicho más que mentiras. Ahora dime con qué habría que atarte". (Jueces 16, 10)


"A mansidão reprime a ira." São Padre Pio de Pietrelcina