Löydetty 1926 Tulokset: San
Reconfortados con estas bellísimas palabras de Judas, capaces de llevar al heroísmo y de robustecer los corazones juveniles, todos decidieron no quedarse a la defensiva, sino lanzarse valerosamente a la ofensiva, y decidir la situación luchando con la mayor valentía, porque estaban en peligro la Ciudad, las instituciones sagradas y el Santuario. (II Macabeos 15, 17)
¡Que por la fuerza de tu brazo queden aterrados los que avanzan blasfemando contra tu Pueblo santo!". Así terminó su oración. (II Macabeos 15, 24)
Entonces les mostró la cabeza del malvado Nicanor y el brazo que aquel blasfemo, en un arrebato de soberbia, había levantado contra la santa Casa del Todopoderoso. (II Macabeos 15, 32)
Luego mandó que la lengua del impío Nicanor fuera cortada a pedazos y arrojada a los pájaros, y que su brazo fuera colgado frente al Santuario, como pago de su insensatez. (II Macabeos 15, 33)
Todos elevaron sus bendiciones hacia el cielo, en honor del Señor que se les había manifestado, exclamando: "¡Bendito sea el que ha conservado sin mancha su Lugar santo!". (II Macabeos 15, 34)
Si ellos dicen: "Ven con nosotros, tendamos una emboscada sangrienta, acechemos por puro gusto al inocente; (Proverbios 1, 11)
porque sus pies corren hacia el mal y se apresuran para derramar sangre. (Proverbios 1, 16)
ellos tienden contra sí mismos una emboscada sangrienta, están al acecho contra sus propias vidas. (Proverbios 1, 18)
lo que yo les doy es una sana doctrina, no abandonen mi esperanza. (Proverbios 4, 2)
los ojos altaneros, la lengua mentirosa y las manos que derraman sangre inocente; (Proverbios 6, 17)
El comienzo de la sabiduría es el temor del Señor, y la ciencia del Santo es la inteligencia. (Proverbios 9, 10)
Las palabras de los malvados son emboscadas sangrientas, pero a los hombres rectos los libra su propia boca. (Proverbios 12, 6)