Löydetty 1926 Tulokset: San
sana a los que están afligidos y les venda las heridas. (Salmos 147, 3)
¡Aleluya! Alaben a Dios en su Santuario, alábenlo en su poderoso firmamento; (Salmos 150, 1)
disimularon la marca de la circuncisión y, renegando de la santa alianza, se unieron a los paganos y se entregaron a toda clase de maldades. (I Macabeos 1, 15)
Antíoco penetró arrogantemente en el Santuario y se llevó el altar de oro, el candelabro con todas sus lámparas, (I Macabeos 1, 21)
Él les habló amistosamente, pero con la intención de engañarlos, y después que se ganó su confianza, atacó sorpresivamente a la ciudad y le asestó un terrible golpe, causando numerosas víctimas entre los israelitas. (I Macabeos 1, 30)
Esto llegó a ser una asechanza para el Santuario, una cruel y constante hostilidad para Israel. (I Macabeos 1, 36)
Derramaron sangre inocente alrededor del Templo y profanaron el Lugar santo. (I Macabeos 1, 37)
Su Santuario quedó devastado como un desierto, sus fiestas se transformaron en duelo, sus sábados en motivo de burla y su honor en desprecio. (I Macabeos 1, 39)
los holocaustos, los sacrificios y las libaciones debían suprimirse en el Santuario; los sábados y los días festivos debían ser profanados; (I Macabeos 1, 45)
el Santuario y las cosas santas debían ser mancillados; (I Macabeos 1, 46)
Valiéndose de su fuerza, se ensañaban continuamente contra los israelitas sorprendidos en contravención en las diversas ciudades. (I Macabeos 1, 58)
prefirieron la muerte antes que mancharse con esos alimentos y quebrantar la santa alianza, y por eso murieron. (I Macabeos 1, 63)