Löydetty 1926 Tulokset: San
«Detrás de mí vendrá el que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias. (Marcos 1, 7)
Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo». (Marcos 1, 8)
Y al salir del agua, vio que los cielos se abrían y que el Espíritu Santo descendía sobre él como una paloma; (Marcos 1, 10)
Y avanzando un poco, vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban también en su barca arreglando las redes. En seguida los llamó, (Marcos 1, 19)
«¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios». (Marcos 1, 24)
Cuando salió de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. (Marcos 1, 29)
Y fue predicando en las sinagogas de toda la Galilea y expulsando demonios. (Marcos 1, 39)
Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: «¿Qué están pensando? (Marcos 2, 8)
Jesús, que había oído, les dijo: «No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores». (Marcos 2, 17)
Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan, hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno; (Marcos 3, 17)
luego, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo, (Marcos 3, 18)
Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tendrá perdón jamás: es culpable de pecado para siempre». (Marcos 3, 29)