Mosaico decorativo

Löydetty 3443 Tulokset: Sal

  • Entonces Moisés dijo a los israelitas: "El Señor ha designado especialmente a Besalel -hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu de Judá- (Exodo 35, 30)

  • Besalel, Oholiab y todos los artesanos a quienes el Señor había dotado de habilidad y talento para realizar con inteligencia los trabajos del Santuario, hicieron todo lo que el Señor había ordenado. (Exodo 36, 1)

  • Moisés convocó a Besalel, a Oholiab y a todos los artesanos, a quienes el Señor había dotado de habilidad y que se habían prestado a colaborar en la ejecución de esa tarea. (Exodo 36, 2)

  • Besalel hizo el arca de madera de acacia, de ciento veinticinco centímetros de largo por setenta y cinco de ancho y setenta y cinco de alto. (Exodo 37, 1)

  • De sus lados salían seis brazos: tres de un lado y tres del otro. (Exodo 37, 18)

  • distribuidos de esta manera: un botón iba debajo de los dos primeros brazos que salían de él, otro estaba debajo de los dos siguientes, y un tercero, debajo de los dos últimos. (Exodo 37, 21)

  • También fabricó para el altar un enrejado de bronce en forma de red, y lo puso debajo de la parte saliente del altar, de manera que llegaba, desde abajo, hasta la mitad del altar. (Exodo 38, 4)

  • Besalel -hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu de Judá- hizo todo lo que el Señor había ordenado a Moisés, (Exodo 38, 22)

  • En cambio, sazonarás con sal todas las oblaciones que ofrezcas. Nunca dejarás que falte a tu oblación la sal de la alianza de tu Dios: sobre todas tus oblaciones deberás ofrecer sal. (Levítico 2, 13)

  • o bien, toca alguna cosa impura -ya sea el cadáver de una bestia salvaje impura, de un animal doméstico impuro, o de un reptil impuro- volviéndose, sin darse cuenta, impuro y culpable; (Levítico 5, 2)

  • Todo cuanto toque la carne de la víctima quedará santificado; y si la sangre salpica alguna vestidura, tendrás que lavar en el recinto sagrado la parte salpicada. (Levítico 6, 20)

  • y Moisés entró junto con él en la Carpa del Encuentro. Al salir bendijeron al pueblo, y la gloria del Señor se manifestó a todo el pueblo: (Levítico 9, 23)


"O amor nada mais é do que o brilho de Deus nos homens". São Padre Pio de Pietrelcina