Löydetty 24281 Tulokset: Re
Puso al frente a las esclavas con sus niños, luego a Lía y a sus hijos, y por último a Raquel y a José. (Génesis 33, 2)
Después se adelantó él personalmente, y antes de enfrentarse con su hermano, se postró en tierra siete veces. (Génesis 33, 3)
Pero Esaú corrió a su encuentro, lo estrechó entre sus brazos, y lo besó llorando. (Génesis 33, 4)
Luego dirigió una mirada a su alrededor, y al ver a las mujeres y a los niños, preguntó: "¿Quiénes son estos que están contigo?". "Son los hijos que Dios ha concedido a tu servidor", respondió Jacob. (Génesis 33, 5)
Esaú preguntó: "¿Qué intentabas hacer con todo ese ganado que me salió al paso?". "Lograr que mi señor me diera la bienvenida", respondió Jacob. (Génesis 33, 8)
"No, le dijo Jacob; si quieres hacerme un favor, acepta el regalo que te ofrezco, porque ver tu rostro ha sido lo mismo que ver el rostro de Dios, ya que me has recibido tan afectuosamente. (Génesis 33, 10)
Toma el obsequio que te ha sido presentado, porque Dios me ha favorecido y yo tengo todo lo necesario". Y ante tanta insistencia, Esaú aceptó. (Génesis 33, 11)
Después Esaú continuó diciendo: "Vámonos de aquí, y yo te serviré de escolta". (Génesis 33, 12)
Pero Jacob respondió: "Mi señor sabe que los niños son delicados. Además, las ovejas y las vacas han tenido cría, y yo debo velar por ellas. Bastará con exigirles un solo día de marcha forzada, para que muera todo el rebaño. (Génesis 33, 13)
Tú sigue adelante, mientras yo avanzo lentamente, al paso de la caravana que me va precediendo, y al paso de los niños. Luego te alcanzaré en Seír". (Génesis 33, 14)
Esaú dijo entonces: "Permíteme al menos que ponga a tu disposición una parte de los hombres que me acompañan". "¿Para qué?", respondió Jacob. "Basta que seas benévolo conmigo". (Génesis 33, 15)
Aquel mismo día, Esaú emprendió el camino de regreso a Seír, (Génesis 33, 16)