Löydetty 24281 Tulokset: Re
El sacerdote practicará el rito de expiación en favor de toda la comunidad, y esta será perdonada, porque se trata de un error, y ellos, para reparar ese error, presentaron delante del Señor su ofrenda -una ofrenda que se quema para el Señor- y su sacrificio por el pecado. (Números 15, 25)
Así será perdonada toda la comunidad de los israelitas, y también el extranjero que resida en medio de ellos, porque esto le sucedió a todo el pueblo inadvertidamente. (Números 15, 26)
Si quien obró inadvertidamente fue una sola persona, ofrecerá una cabra de un año como sacrificio por el pecado. (Números 15, 27)
tanto el israelita como el extranjero residente entre ustedes: habrá una sola ley para todo el que obra por inadvertencia. (Números 15, 29)
Por haber despreciado la palabra del Señor y violado su mandamiento, esa persona será extirpada: es responsable de su culpa. (Números 15, 31)
Mientras los israelitas estaban en el desierto, se encontraron con un hombre que estaba juntando leña en sábado. (Números 15, 32)
Pero el Señor dijo a Moisés: "Ese hombre debe ser castigado con la muerte: que toda la comunidad lo mate a pedradas fuera del campamento". (Números 15, 35)
Ustedes llevarán esos flecos, y al verlos se acordarán de todos los mandamientos del Señor. Así los pondrán en práctica, y no seguirán los caprichos de su corazón y de sus ojos que los arrastran al desenfreno. (Números 15, 39)
Coré -hijo de Ishar, hijo de Quehat, hijo de Leví- junto con Datán y Abirón, hijos de Eliab, y On, hijo de Pelet -estos últimos eran descendientes de Rubén- decidieron (Números 16, 1)
sublevarse contra Moisés, secundados por otros doscientos cincuenta israelitas, todos ellos jefes de la comunidad, representantes de la asamblea y personas de renombre. (Números 16, 2)
Luego dijo a Coré y a todos sus secuaces: "Mañana, el Señor pondrá de manifiesto quién es el que le pertenece y quién está consagrado; y permitirá que se le acerque el que ha sido elegido por él. (Números 16, 5)
Por eso, hagan lo siguiente: tú, Coré, y todos tus secuaces, tomen unos incensarios, (Números 16, 6)