Mosaico decorativo

Löydetty 24281 Tulokset: Re

  • Tú recibirás de los israelitas el dinero del rescate y lo destinarás para el servicio de la Carpa del Encuentro. Eso servirá de memorial delante del Señor, en favor de los israelitas, para el rescate de sus vidas. (Exodo 30, 16)

  • Harás una fuente de bronce, con su base también de bronce, para las abluciones. La pondrás entre la Carpa del Encuentro y el altar, y la llenarás de agua, (Exodo 30, 18)

  • Se lavarán cuando entren en la Carpa del Encuentro, para no morir. Y harán lo mismo antes de acercarse al altar a presentar la ofrenda que se quema para el Señor. (Exodo 30, 20)

  • Se lavarán las manos y los pies, para no morir. Este es un decreto irrevocable para Aarón y sus descendientes, a través de las generaciones. (Exodo 30, 21)

  • y prepara con ellos una mezcla aromática, como lo sabe hacer el fabricante de perfumes. Este será el óleo para la unción sagrada. (Exodo 30, 25)

  • Él no será derramado sobre el cuerpo de ningún hombre y no se hará ningún otro que tenga la misma composición. Es una cosa santa, y como tal deberán considerarlo. (Exodo 30, 32)

  • El que prepare una mezcla semejante o derrame el óleo sobre un extraño, será excluido de su pueblo. (Exodo 30, 33)

  • El Señor dijo a Moisés: Consigue las siguientes sustancias aromáticas en cantidades iguales: resina, ámbar, gálbano perfumado e incienso puro, (Exodo 30, 34)

  • Reduce a polvo una parte de él y colócala delante del Arca del Testimonio, en la Carpa del Encuentro, o sea, en el lugar donde yo me encontraré contigo. Esto será para ustedes una cosa santísima, (Exodo 30, 36)

  • Cualquiera que prepare otro semejante para aspirar su fragancia, será excluido de su pueblo. (Exodo 30, 38)

  • tanto para idear proyectos y realizarlos en oro, plata o bronce, (Exodo 31, 4)

  • la Carpa del Encuentro, el Arca del Testimonio, la tapa que la cubre y todo el mobiliario del Santuario; (Exodo 31, 7)


"O mal não se vence com o mal, mas com o bem, que tem em si uma força sobrenatural." São Padre Pio de Pietrelcina