Löydetty 306 Tulokset: Puerta Estrecha
Tu cuello es como una torre de marfil. Tus ojos, como las piscinas de Jesbón, junto a la puerta Mayor. Tu nariz es como la Torre del Líbano, centinela que mira hacia Damasco. (Cantar 7, 5)
Si fuera una muralla, le pondríamos almenas de plata; si fuera una puerta, la reforzaríamos con tablas de cedro. La hermana menor (Cantar 8, 9)
El que madruga para buscarla no se fatigará, porque la encontrará sentada a su puerta. (Sabiduría 6, 14)
Por eso fueron castigados con la ceguera -como aquellos otros a las puertas del justo- cuando rodeados de profundas tinieblas, cada uno buscaba el acceso de su puerta. (Sabiduría 19, 17)
Si ves a un hombre inteligente, ve en seguida hacia él y que tus pies gasten el umbral de su puerta. (Eclesiástico 6, 36)
El necio curiosea la casa desde la puerta, pero el bien educado se queda afuera. (Eclesiástico 21, 23)
Es falta de educación escuchar junto a la puerta: al prudente se le caería la cara de vergüenza. (Eclesiástico 21, 24)
fabrícate una balanza y una pesa para tus palabras, y una puerta y un cerrojo para tu boca. (Eclesiástico 28, 25)
¡Gime, Puerta! ¡Grita, Ciudad! ¡Desfallece, Filistea toda entera! Porque del Norte viene una humareda y nadie se desbanda en sus formaciones. (Isaías 14, 31)
Tus valles más hermosos se llenaron de carros de guerra, los jinetes se apostaron a la Puerta (Isaías 22, 7)
No queda más que desolación en la ciudad, la puerta ha sido rota a pedazos. (Isaías 24, 12)
El lecho será demasiado corto para estirarse, la manta demasiado estrecha para envolverse. (Isaías 28, 20)