Mosaico decorativo

Löydetty 1704 Tulokset: Pueblo Hebreo

  • Porque tú salvas al pueblo oprimido y humillas los ojos altaneros; (Salmos 18, 28)

  • Pero yo soy un gusano, no un hombre; la gente me escarnece y el pueblo me desprecia; (Salmos 22, 7)

  • El Señor es la fuerza de su pueblo, el baluarte de salvación para su Ungido. (Salmos 28, 8)

  • Salva a tu pueblo y bendice a tu herencia; apaciéntalos y sé su guía para siempre. (Salmos 28, 9)

  • El Señor fortalece a su pueblo, él bendice a su pueblo con la paz. (Salmos 29, 11)

  • ¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se eligió como herencia! (Salmos 33, 12)

  • vendiste a tu pueblo por nada, no sacaste gran provecho de su venta. (Salmos 44, 13)

  • ¡Escucha, hija mía, mira y presta atención! Olvida tu pueblo y tu casa paterna, (Salmos 45, 11)

  • la ciudad de Tiro vendrá con regalos y los grandes del pueblo buscarán tu favor. (Salmos 45, 13)

  • Los nobles de los pueblos se reúnen con el pueblo del Dios de Abraham: del Señor son los poderosos de la tierra, y él se ha elevado inmensamente. (Salmos 47, 10)

  • Él llama desde lo alto al cielo y a la tierra, para entablar un juicio contra su pueblo: (Salmos 50, 4)

  • "Escucha, pueblo mío, yo te hablo; Israel, voy a alegar contra ti: yo soy el Señor, tu Dios. (Salmos 50, 7)


"Subamos sem nos cansarmos, sob a celeste vista do Salvador." São Padre Pio de Pietrelcina