Mosaico decorativo

Löydetty 1973 Tulokset: Oso

  • Como los ojos de los servidores están fijos en las manos de su señor, y los ojos de la servidora en las manos de su dueña: así miran nuestros ojos al Señor, nuestro Dios, hasta que se apiade de nosotros. (Salmos 123, 2)

  • ¡Ten piedad, Señor, ten piedad de nosotros, porque estamos hartos de desprecios! (Salmos 123, 3)

  • Nuestra alma está saturada de la burla de los arrogantes, del desprecio de los orgullosos. (Salmos 123, 4)

  • si el Señor no hubiera estado de nuestra parte, cuando los hombres se alzaron contra nosotros, (Salmos 124, 2)

  • nos habrían devorado vivos. Cuando ardió su furor contra nosotros, (Salmos 124, 3)

  • Nuestra vida se salvó como un pájaro de la trampa del cazador: la trampa se rompió y nosotros escapamos. (Salmos 124, 7)

  • ¡Que el Señor haga ir con los malvados a los que se desvían por caminos tortuosos! ¡Paz a Israel! (Salmos 125, 5)

  • ¡Grandes cosas hizo el Señor por nosotros y estamos rebosantes de alegría! (Salmos 126, 3)

  • no daré descanso a mis ojos ni reposo a mis párpados, (Salmos 132, 4)

  • ¡Levántate, Señor, entra en el lugar de tu Reposo, tú y tu Arca poderosa! (Salmos 132, 8)

  • "Este es mi Reposo para siempre; aquí habitaré, porque lo he deseado. (Salmos 132, 14)

  • Derrotó a muchas naciones y mató a reyes poderosos: (Salmos 135, 10)


"Deus nunca me recusou um pedido". São Padre Pio de Pietrelcina