Mosaico decorativo

Löydetty 1973 Tulokset: Oso

  • Estos son los jefes de sus familias: Efer, Isei, Eliel, Azriel, Jeremías, Hodavías y Iajdiel, hombres valientes y jefes famosos de sus respectivas familias. (I Crónicas 5, 24)

  • Iehosadac fue al destierro, cuando el Señor deportó a los habitantes de Judá y de Jerusalén por medio de Nabucodonosor. (I Crónicas 5, 41)

  • Los descendientes de Tolá fueron Uzi, Refaías, Ieriel, Iajmai, Ibsam y Samuel, hombres valerosos y jefes de las familias de Tolá; su número, en tiempos de David, según sus listas genealógicas, era de 22.600 hombres. (I Crónicas 7, 2)

  • Sus hermanos de todos los clanes de Isacar eran hombres valerosos, 87.000 en total, y todos ellos estaban registrados. (I Crónicas 7, 5)

  • Los descendientes de Bela fueron Esbón, Uzí, Uziel, Ierimot e Irí: cinco en total; eran jefes de familia y hombres valerosos. Todos estaban registrados y su número era de 22.034. (I Crónicas 7, 7)

  • Estaban registrados según sus listas genealógicas y según los jefes de sus familias, y tenían 20.200 hombres valerosos. (I Crónicas 7, 9)

  • Todos estos fueron hijos de Iediael, jefes de familia y hombres valerosos; su número era de 17.200, aptos para combatir en la guerra. (I Crónicas 7, 11)

  • Todos estos fueron descendientes de Aser, jefes de familias, guerreros selectos y valerosos, jefes entre los príncipes. Al ser registrados para el servicio militar, su número alcanzó a 26.000 hombres. (I Crónicas 7, 40)

  • Los hijos de Ulám fueron guerreros valerosos y hábiles arqueros tuvieron muchos hijos y nietos: 150 en total. Todos estos eran descendientes de Benjamín. (I Crónicas 8, 40)

  • Todo Israel se congregó junto a David en Hebrón y le dijeron: "¡Nosotros somos de tu misma sangre! (I Crónicas 11, 1)

  • Ya desde antes, incluso cuando Saúl reinaba sobre nosotros, eras tú el que conducía a Israel. Y ahora el Señor te ha dicho: ‘¡Tu apacentarás a mi pueblo Israel, tu serás el jefe de mi pueblo Israel!’". (I Crónicas 11, 2)

  • Era el más famoso de ellos, y fue su jefe, pero no llegó a igualar a los Tres. (I Crónicas 11, 21)


"O verdadeiro servo de Deus é aquele que usa a caridade para com seu próximo, que está decidido a fazer a vontade de Deus a todo custo, que vive em profunda humildade e simplicidade". São Padre Pio de Pietrelcina