Mosaico decorativo

Löydetty 4077 Tulokset: Orden De Dios

  • Yo soy el Señor, su Dios, el que los hice salir de Egipto para que no fueran más sus esclavos. Yo rompí las barras de su yugo y los hice caminar con la cabeza erguida. (Levítico 26, 13)

  • Pero aún entonces, cuando estén en la tierra de sus enemigos, yo no los rechazaré ni sentiré aversión por ellos hasta el punto de aniquilarlos y de anular mi alianza con ellos: porque yo soy el Señor, su Dios. (Levítico 26, 44)

  • Me acordaré en favor de ellos de la alianza que establecí con sus antepasados, con los que hice salir de Egipto a la vista de las naciones para ser su Dios. Yo, el Señor. (Levítico 26, 45)

  • Moisés los registró, según la orden que había recibido del Señor. (Números 3, 16)

  • Los levitas inscritos -los varones mayores de un mes, que Moisés y Aarón registraron por familias, según la orden del Señor- fueron en total 22.000 hombres. (Números 3, 39)

  • y entregó el dinero del rescate a Aarón y a sus hijos, según la orden que Moisés había recibido del Señor. (Números 3, 51)

  • Estos fueron los inscritos en el registro de los clanes de los quehatitas, todos los que prestaban servicio en la Carpa del Encuentro. Moisés y Aarón los registraron, según la orden que el Señor había dado por medio de Moisés. (Números 4, 37)

  • Estos fueron los registrados en el censo de los clanes de los gersonitas, todos los que prestaban servicio en la Carpa del Encuentro, y que Moisés y Aarón registraron por orden del Señor. (Números 4, 41)

  • Estos fueron los inscritos en el registro de los clanes de los meraritas, que Moisés y Aarón registraron según la orden que el Señor había dado por medio de Moisés. (Números 4, 45)

  • A cada uno le fue asignada una obligación en el servicio y el traslado de la Carpa, según la orden del Señor por medio de Moisés; y cada uno fue registrado como el Señor lo había ordenado a Moisés. (Números 4, 49)

  • Aunque mueran su padre, su madre, su hermano o su hermana, no incurrirá en impureza a causa de ellos, porque él lleva sobre su cabeza la consagración de su Dios. (Números 6, 7)

  • Cuando la nube se detenía sobre la Morada varios días, los israelitas acataban la orden del Señor y no levantaban el campamento. (Números 9, 19)


"A mansidão reprime a ira." São Padre Pio de Pietrelcina