Löydetty 21960 Tulokset: Or
Pero Lía respondió: "¿No te basta con haberme quitado a mi marido, que ahora quieres arrebatarme también las mandrágoras de mi hijo?". "Está bien, respondió Raquel, que esta noche duerma contigo, a cambio de las mandrágoras de tu hijo". (Génesis 30, 15)
Al atardecer, cuando Jacob volvía del campo, Lía salió a su encuentro y le dijo: "Tienes que venir conmigo, porque he pagado por ti las mandrágoras que encontró mi hijo". Aquella noche Jacob durmió con ella, (Génesis 30, 16)
y Dios la escuchó, porque concibió una vez más, y dio a Jacob un quinto hijo. (Génesis 30, 17)
Entonces Lía exclamó: "Dios me ha recompensado, por haber dado mi esclava a mi marido". Y lo llamó Isacar. (Génesis 30, 18)
"Dios me hizo un precioso regalo", dijo Lía. "Esta vez mi marido me honrará, porque le he dado seis hijos". Y lo llamó Zabulón. (Génesis 30, 20)
Dios también se acordó de Raquel, la escuchó e hizo fecundo su seno. (Génesis 30, 22)
Ella concibió y dio a luz un hijo. Entonces exclamó: "Dios ha borrado mi afrenta". (Génesis 30, 23)
Y lo llamó José, porque dijo: "Que el Señor me conceda un hijo más". (Génesis 30, 24)
Dame a mis mujeres, por las que te he servido, y a mis hijos, para que pueda irme. Porque tú sabes muy bien cuánto trabajé por ti". (Génesis 30, 26)
Pero Labán le respondió: "Si quieres hacerme un favor, quédate conmigo. Yo he llegado a saber, por medio de la adivinación, que el Señor me bendijo gracias a ti. (Génesis 30, 27)
Por eso, siguió diciendo, fíjame tú mismo el salario que debo pagarte". (Génesis 30, 28)
Lo poco que tenías antes que yo llegara se ha acrecentado enormemente, ya que el Señor te bendijo gracias a mí. Pero ya es hora de que también haga algo por mi propia casa". (Génesis 30, 30)