Löydetty 21960 Tulokset: Or
No habrá para ustedes más que un derecho, válido tanto para el extranjero como para el nativo. Porque yo soy el señor, su Dios. (Levítico 24, 22)
Así habló Moisés a los israelitas. Entonces ellos sacaron al blasfemo fuera del campamento y lo mataron a pedradas. De esta manera ejecutaron la orden que el Señor había dado a Moisés. (Levítico 24, 23)
El Señor dijo a Moisés sobre la montaña del Sinaí: (Levítico 25, 1)
Habla en estos términos a los israelitas: Cuando entren en la tierra que yo les doy, la tierra observará un sábado en honor del Señor. (Levítico 25, 2)
Pero el séptimo año, la tierra tendrá un sábado de descanso, un sábado en honor del Señor: no sembrarás tu campo ni podarás tu viña; (Levítico 25, 4)
Sin embargo, podrán comer todo lo que la tierra produzca durante su descanso, tú, tu esclavo, tu esclava y tu jornalero, así como el huésped que resida contigo; (Levítico 25, 6)
porque es un jubileo, será sagrado para ustedes. Sólo podrán comer lo que el campo produzca por sí mismo. (Levítico 25, 12)
cuanto mayor sea el número de años, mayor será el precio que pagarás; y cuanto menor sea el número de años, menor será ese precio, porque lo que él te vende es un determinado número de cosechas. (Levítico 25, 16)
No se defrauden unos a otros, y teman a su Dios, porque yo soy el Señor, su Dios. (Levítico 25, 17)
La tierra no podrá venderse definitivamente, porque la tierra es mía, y ustedes son para mí como extranjeros y huéspedes. (Levítico 25, 23)
Si no tiene a nadie que pueda ejercer ese derecho, pero adquiere por sí mismo lo necesario para el rescate, (Levítico 25, 26)
calculará los años transcurridos desde la venta, devolverá la diferencia al comprador, y así podrá regresar a su propiedad. (Levítico 25, 27)