Mosaico decorativo

Löydetty 21960 Tulokset: Or

  • Den a cada uno lo que le corresponde: al que se debe impuesto, impuesto; al que se debe contribución, contribución; al que se debe respeto, respeto; y honor, a quien le es debido. (Romanos 13, 7)

  • Que la única deuda con los demás sea la del amor mutuo: el que ama al prójimo ya cumplió toda la Ley. (Romanos 13, 8)

  • Porque los mandamientos: No cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no codiciarás, y cualquier otro, se resumen en este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (Romanos 13, 9)

  • El amor no hace mal al prójimo. Por lo tanto, el amor es la plenitud de la Ley. (Romanos 13, 10)

  • Ustedes saben en qué tiempo vivimos y que ya es hora de despertarse, porque la salvación está ahora más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. (Romanos 13, 11)

  • Por el contrario, revístanse del Señor Jesucristo, y no se preocupen por satisfacer los deseos de la carne. (Romanos 13, 14)

  • Aquel que come de todo no debe despreciar al que se abstiene, y este a su vez, no debe criticar al que come de todo, porque Dios ha recibido también a este. (Romanos 14, 3)

  • ¿Quién eres tú para criticar al servidor de otro? Si él se mantiene firme o cae, es cosa que incumbe a su dueño, pero se mantendrá firme porque el Señor es poderoso para sostenerlo. (Romanos 14, 4)

  • Unos tienen preferencia por algunos días, mientras que para otros, todos los días son iguales. Que cada uno se atenga a su propio juicio. (Romanos 14, 5)

  • El que distingue un día de otro lo hace en honor del Señor; y el que come, también lo hace en honor del Señor, puesto que da gracias a Dios; del mismo modo, el que se abstiene lo hace en honor del Señor, y también da gracias a Dios. (Romanos 14, 6)

  • Si vivimos, vivimos para el Señor, y si morimos, morimos para el Señor: tanto en la vida como en la muerte, pertenecemos al Señor. (Romanos 14, 8)

  • Porque Cristo murió y volvió a la vida para ser Señor de los vivos y de los muertos. (Romanos 14, 9)


"O Senhor se comunica conosco à medida que nos libertamos do nosso apego aos sentidos, que sacrificamos nossa vontade própria." São Padre Pio de Pietrelcina