Löydetty 21960 Tulokset: Or
La multitud le respondió: «Sabemos por la Ley que el Mesías permanecerá para siempre. ¿Cómo puedes decir: "Es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto"? ¿Quién es ese Hijo del hombre?». (Juan 12, 34)
Jesús les respondió: «La luz está todavía entre ustedes, pero por poco tiempo. Caminen mientras tengan la luz, no sea que las tinieblas los sorprendan: porque el que camina en tinieblas no sabe a dónde va. (Juan 12, 35)
Así debía cumplirse el oráculo del profeta Isaías, que dice: Señor, ¿quién ha creído en nuestra palabra? ¿A quién fue revelado el poder del Señor? (Juan 12, 38)
Ellos no podían creer, porque como dijo también Isaías: (Juan 12, 39)
El ha cegado sus ojos y ha endurecido su corazón, para que sus ojos no vean y su corazón no comprenda, para que no se conviertan ni yo los cure. (Juan 12, 40)
Isaías dijo esto, porque vio la gloria de Jesús y habló acerca de él. (Juan 12, 41)
Sin embargo, muchos creyeron en él, aun entre las autoridades, pero a causa de los fariseos no lo manifestaban, para no ser expulsados de la sinagoga. (Juan 12, 42)
Preferían la gloria de los hombres a la gloria de Dios. (Juan 12, 43)
Al que escucha mis palabras y no las cumple, yo no lo juzgo, porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvarlo. (Juan 12, 47)
Porque yo no hablé por mí mismo: el Padre que me ha enviado me ordenó lo que debía decir y anunciar; (Juan 12, 49)
y yo sé que su mandato es Vida eterna. Las palabras que digo, las digo como el Padre me lo ordenó». (Juan 12, 50)
Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin. (Juan 13, 1)