Mosaico decorativo

Löydetty 1069 Tulokset: Nacimiento De Jesús

  • Pero Jesús, que había oído, respondió: «No temas, basta que creas y se salvará». (Lucas 8, 50)

  • Todos lloraban y se lamentaban. «No lloren, dijo Jesús, no está muerta, sino que duerme». (Lucas 8, 52)

  • Pero Jesús la tomó de la mano y la llamó, diciendo: «Niña, levántate». (Lucas 8, 54)

  • Ella recuperó el aliento y se levantó en el acto. Después Jesús ordenó que le dieran de comer. (Lucas 8, 55)

  • Jesús convocó a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar a toda clase de demonios y para curar las enfermedades. (Lucas 9, 1)

  • Al regresar, los Apóstoles contaron a Jesús todo lo que habían hecho. Él los llevó consigo, y se retiró a solas con ellos hacia una ciudad llamada Betsaida. (Lucas 9, 10)

  • Porque eran alrededor de cinco mil hombres. Entonces Jesús les dijo a sus discípulos: «Háganlos sentar en grupos de cincuenta». (Lucas 9, 14)

  • Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados y, levantando los ojos al cielo, pronunció sobre ellos la bendición, los partió y los fue entregando a sus discípulos para que se los sirvieran a la multitud. (Lucas 9, 16)

  • Un día en que Jesús oraba a solas y sus discípulos estaban con él, les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?». (Lucas 9, 18)

  • Unos ocho días después de decir esto, Jesús tomó a Pedro, Juan y Santiago, y subió a la montaña para orar. (Lucas 9, 28)

  • que aparecían revestidos de gloria y hablaban de la partida de Jesús, que iba a cumplirse en Jerusalén. (Lucas 9, 31)

  • Pedro y sus compañeros tenían mucho sueño, pero permanecieron despiertos, y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él. (Lucas 9, 32)


"O mal não se vence com o mal, mas com o bem, que tem em si uma força sobrenatural." São Padre Pio de Pietrelcina