Mosaico decorativo

Löydetty 1069 Tulokset: Nacimiento De Jesús

  • El hombre se fue y comenzó a proclamar por la región de la Decápolis lo que Jesús había hecho por él, y todos quedaban admirados. (Marcos 5, 20)

  • Cuando Jesús regresó en la barca a la otra orilla, una gran multitud se reunió a su alrededor, y él se quedó junto al mar. (Marcos 5, 21)

  • Jesús fue con él y lo seguía una gran multitud que lo apretaba por todos lados. (Marcos 5, 24)

  • Como había oído hablar de Jesús, se le acercó por detrás, entre la multitud, y tocó su manto, (Marcos 5, 27)

  • Jesús se dio cuenta en seguida de la fuerza que había salido de él, se dio vuelta y, dirigiéndose a la multitud, preguntó: «¿Quién tocó mi manto?». (Marcos 5, 30)

  • Jesús le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz, y queda curada de tu enfermedad». (Marcos 5, 34)

  • Pero Jesús, sin tener en cuenta esas palabras, dijo al jefe de la sinagoga: «No temas, basta que creas». (Marcos 5, 36)

  • Y se burlaban de él. Pero Jesús hizo salir a todos, y tomando consigo al padre y a la madre de la niña, y a los que venían con él, entró donde ella estaba. (Marcos 5, 40)

  • Jesús salió de allí y se dirigió a su pueblo, seguido de sus discípulos. (Marcos 6, 1)

  • ¿No es acaso el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?». Y Jesús era para ellos un motivo de tropiezo. (Marcos 6, 3)

  • Y él se asombraba de su falta de fe. Jesús recorría las poblaciones de los alrededores, enseñando a la gente. (Marcos 6, 6)

  • El rey Herodes oyó hablar de Jesús, porque su fama se había extendido por todas partes. Algunos decían: «Juan el Bautista ha resucitado, y por eso se manifiestan en él poderes milagrosos». (Marcos 6, 14)


"Como é belo esperar!" São Padre Pio de Pietrelcina