Mosaico decorativo

Löydetty 603 Tulokset: Mujer Virtuosa

  • También tuvo hijos la mujer de Odías, hermana de Nájam, padre de Queilá, el garmita, y de Estemoa, el maacatita. (I Crónicas 4, 19)

  • Maacá, la mujer de Maquir, dio a luz un hijo, a quien llamó Peres. Su hermano se llamaba Seres, y sus hijos Ulám y Réquem. (I Crónicas 7, 16)

  • Después se unió a su mujer, la cual concibió y dio a luz un hijo, al que llamó Beriá, por la desgracia que había sufrido su familia. (I Crónicas 7, 23)

  • De su nueva mujer le nacieron Iobab, Sibías, Mesá, Malcón, (I Crónicas 8, 9)

  • En Gabaón habitaban Abí Gabaón y Ieiel, cuya mujer se llamaba Maacá. (I Crónicas 9, 35)

  • hijo de una mujer danita, cuyo padre era de Tiro. Él sabe trabajar el oro, la plata, el bronce, el hierro, las piedras preciosas, la madera, la púrpura escarlata, la púrpura violeta, el lino fino y el carmesí. También sabe hacer toda clase de esculturas y ejecutar cualquier obra que se le proponga, junto con tus artesanos y los de tu padre David, mi señor. (II Crónicas 2, 13)

  • Salomón hizo subir a la hija del Faraón desde la Ciudad de David a la casa que había edificado para ella, porque él decía: "Mi mujer no puede habitar en la casa de David, el rey de Israel, ya que los lugares donde ha entrado el Arca del Señor son sagrados". (II Crónicas 8, 11)

  • a todo el que no buscara al Señor, el Dios de Israel, se lo haría morir, fuera grande o pequeño, hombre o mujer. (II Crónicas 15, 13)

  • Cuando me hice hombre, me casé con una mujer de la descendencia de nuestros padres que se llamaba Ana, y de ella tuve un hijo, al que llamé Tobías. (Tobías 1, 9)

  • Durante el reinado de Asaradón regresé a mi casa y me devolvieron a mi mujer Ana y a mi hijo Tobías. En nuestra fiesta de Pentecostés, que es la santa fiesta de las siete Semanas, me prepararon una buena comida y yo me dispuse a comer. (Tobías 2, 1)

  • Cuando entró en mi casa, el cabrito comenzó a balar. Yo llamé a mi mujer y le pregunté: "¿De dónde salió este cabrito? ¿No habrá sido robado? Devuélvelo a sus dueños, porque no podemos comer nada robado". (Tobías 2, 13)

  • Cuídate, hijo mío, de toda unión ilegítima y, sobre todo, elige una mujer del linaje de tus padres. No tomes por esposa a una extranjera, que no pertenezca a la tribu de tu padre, porque nosotros somos hijos de profetas. Acuérdate, hijo mío, de Noé, de Abraham, de Isaac y de Jacob, nuestros antiguos padres: ellos eligieron sus esposas entre las mujeres de sus parientes. Por eso fueron bendecidos en sus hijos y su descendencia poseerá la tierra en herencia. (Tobías 4, 12)


"De que vale perder-se em vãos temores?". São Padre Pio de Pietrelcina