Löydetty 164 Tulokset: Misericórdia Divina
Luego se convocó a la asamblea para prepararse a combatir, para orar y pedir piedad y misericordia. (I Macabeos 3, 44)
"No nos trates, le decían, según nuestras maldades, sino según tu misericordia". (I Macabeos 13, 46)
Pero ahora estoy viejo, mientras que ustedes, por la misericordia del Cielo, están en la mejor edad. Ocupen mi puesto y el de mi hermano, salgan a combatir por nuestra nación y que la ayuda del Cielo esté con ustedes”. (I Macabeos 16, 3)
Y cuando Jeremías se enteró de esto, los reprendió, diciéndoles: "Ese lugar quedará ignorado hasta que Dios tenga misericordia de su pueblo y lo reúna. (II Macabeos 2, 7)
Mientras él yacía derribado por la fuerza divina, sin habla y sin esperanza de salvación, (II Macabeos 3, 29)
"Si tienes algún enemigo o alguien que conspira contra el gobierno, envíalo allá y volverá molido a golpes, si es que logra salvar su vida. Porque te aseguro que una fuerza divina rodea aquel lugar: (II Macabeos 3, 38)
Por eso nunca retira de nosotros su misericordia, y aunque corrige a su pueblo por medio de la adversidad, no lo abandona. (II Macabeos 6, 16)
No temas a este verdugo: muéstrate más bien digno de tus hermanos y acepta la muerte, para que yo vuelva a encontrarte con ellos en el tiempo de la misericordia". (II Macabeos 7, 29)
Una vez que se puso al frente de sus tropas, el Macabeo resultó invencible ante los paganos, porque la ira del Señor se había convertido en misericordia. (II Macabeos 8, 5)
Una vez que recogieron las armas y se llevaron los despojos del enemigo, se pusieron a celebrar el sábado, bendiciendo y alabando una y otra vez al Señor, que los había salvado aquel día, concediéndoles así las primicias de su misericordia. (II Macabeos 8, 27)
Aquel malvado rogaba al Soberano, de quien ya no alcanzaría misericordia, prometiendo (II Macabeos 9, 13)
El que encubre sus delitos no prosperará, pero el que los confiesa y abandona, obtendrá misericordia. (Proverbios 28, 13)