Mosaico decorativo

Löydetty 1066 Tulokset: Milagros De Jesús

  • Jesús le puso nuevamente las manos sobre los ojos, y el hombre recuperó la vista. Así quedó curado y veía todo con claridad. (Marcos 8, 25)

  • Jesús lo mandó a su casa, diciéndole: «Ni siquiera entres en el pueblo». (Marcos 8, 26)

  • Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?». (Marcos 8, 27)

  • Jesús les ordenó terminantemente que no dijeran nada acerca de él. (Marcos 8, 30)

  • Pero Jesús, dándose vuelta y mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: «¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres». (Marcos 8, 33)

  • Entonces Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. (Marcos 8, 34)

  • Seis días después, Jesús tomó a Pedro, Santiago y Juan, y los llevó a ellos solos a un monte elevado. Allí se transfiguró en presencia de ellos. (Marcos 9, 2)

  • Y se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. (Marcos 9, 4)

  • Pedro dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bien estamos aquí! Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». (Marcos 9, 5)

  • De pronto miraron a su alrededor y no vieron a nadie, sino a Jesús solo con ellos. (Marcos 9, 8)

  • Mientras bajaban del monte, Jesús les prohibió contar lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. (Marcos 9, 9)

  • Jesús les respondió: «Sí, Elías debe venir antes para restablecer el orden en todo. Pero, ¿no dice la Escritura que el Hijo del hombre debe sufrir mucho y ser despreciado? (Marcos 9, 12)


"O Anjo de Deus não nos abandona jamais." São Padre Pio de Pietrelcina