Mosaico decorativo

Löydetty 1570 Tulokset: Mer

  • la vigésima primera sobre Hotir, con sus hijos y hermanos: doce en total; (I Crónicas 25, 28)

  • Josá, de los hijos de Merarí, tuvo hijos: el principal de ellos fue Simrí, porque aunque no era el primogénito, su padre lo constituyó jefe; (I Crónicas 26, 10)

  • Estos eran los grupos de los porteros de los hijos de los coreítas y de los hijos de Merarí. (I Crónicas 26, 19)

  • El número de los israelitas -incluyendo los jefes de familia, los jefes de mil y cien hombres y los oficiales que servían al rey en lo referente a las divisiones que entraban y salían de servicio cada mes, a lo largo de todo el año- era de 24.000 hombres por cada división. (I Crónicas 27, 1)

  • Al frente de la primera división, la del primer mes, estaba Iasobám, hijo de Zabdiel: su división tenía 24.000 hombres. (I Crónicas 27, 2)

  • Él pertenecía a la familia de Peres y era el jefe de todos los oficiales del primer mes. (I Crónicas 27, 3)

  • Obil, el ismaelita, el encargado de los camellos. Jejdeías, de Meronot, el encargado de las asnas. (I Crónicas 27, 30)

  • Al día siguiente ofrecieron sacrificios y holocaustos al Señor: mil novillos, mil carneros y mil corderos, con sus libaciones, y un gran número de sacrificios por todo Israel. (I Crónicas 29, 21)

  • Los hechos del rey David, desde el primero hasta el último, están escritos en las Crónicas de Samuel, el vidente, en las de Natán, el profeta, y en las de Gad, el vidente, (I Crónicas 29, 29)

  • Ahora, Señor Dios, que se cumpla la promesa que le hiciste a mi padre David, ya que tú me has constituido rey sobre un pueblo numeroso como el polvo de la tierra. (II Crónicas 1, 9)

  • A la nave central la revistió de madera de ciprés y luego la recubrió de oro fino, sobre el que hizo representar palmeras y guirnaldas. (II Crónicas 3, 5)

  • Las alas de los querubines medían diez metros de largo: un ala del primer querubín, de dos metros y medio, tocaba el muro de la Casa; la otra ala, de dos metros y medio, tocaba el ala del otro querubín. (II Crónicas 3, 11)


"O bem dura eternamente." São Padre Pio de Pietrelcina