Mosaico decorativo

Löydetty 1570 Tulokset: Mer

  • si el suelo es fértil o árido, y si está arbolado o no. Tengan valor, y traigan algunos frutos de la región". Esto sucedió en el tiempo de las primeras uvas. (Números 13, 20)

  • cualquiera sea la cantidad que ofrezcas: lo mismo harás con cada uno de esos animales, cualquiera sea su número. (Números 15, 12)

  • Tú participarás de los dones más santos. Sólo los varones podrán comerlos y deberás tratarlos como algo sagrado. (Números 18, 10)

  • También será para ti lo que se toma de las ofrendas de los israelitas para ser ofrecido con el gesto de presentación. Yo te lo doy, a ti, a tus hijos y a tus hijas, como un derecho irrevocable: podrán comerlo todos los miembros de tu casa que sean puros. (Números 18, 11)

  • Las primicias de los productos de la tierra, que ellos ofrecen al Señor, serán para ti: podrán comerlas todos los miembros de tu casa que sean puros. (Números 18, 13)

  • ustedes y sus familias podrán comerla en cualquier lugar, porque esa es su recompensa por los servicios que prestan en la Carpa del Encuentro. (Números 18, 31)

  • Luego una persona pura tomará un ramillete de hisopo, lo sumergirá en el agua, y rociará la carpa, las vasijas y las personas que estuvieron allí o que tocaron los huesos, la persona asesinada o que murió de muerte natural, o la tumba. (Números 19, 18)

  • En el primer mes, toda la comunidad de los israelitas llegó al desierto de Cin, y el pueblo se estableció en Cades. Allí murió y fue enterrada Miriam. (Números 20, 1)

  • Estas son las aguas de Meribá -que significa "Querella"- donde los israelitas promovieron una querella contra el Señor y con las que él manifestó su santidad. (Números 20, 13)

  • Pero ellos respondieron: "No pasarán". Y Edóm salió a atacarlos con una tropa numerosa y bien armada. (Números 20, 20)

  • "Que Aarón vaya a reunirse con los suyos, porque él no entrará en la tierra que yo di a los israelitas, ya que ustedes se rebelaron contra mis órdenes junto a las aguas de Meribá. (Números 20, 24)

  • y los moabitas sintieron un gran temor a la vista de ese pueblo tan numeroso. Atemorizados por la presencia de los israelitas, (Números 22, 3)


"Desapegue-se daquilo que não é de Deus e não leva a Deus". São Padre Pio de Pietrelcina