Mosaico decorativo

Löydetty 1785 Tulokset: Mal

  • la sacarán a la puerta de la casa de su padre, y la gente de esa ciudad la matará a pedradas, por haber cometido una acción infame en Israel, prostituyéndose en la casa de su padre. Así harás desaparecer el mal de entre ustedes. (Deuteronomio 22, 21)

  • Si se sorprende a un hombre acostado con una mujer casada, morirán los dos: el hombre que estaba acostado con la mujer, y también ella. Así harás desaparecer el mal de entre ustedes. (Deuteronomio 22, 22)

  • se hará salir a los dos a la puerta de esa ciudad y los matarán a pedradas: a la joven por no haber pedido auxilio, a pesar de que estaba en la ciudad; y al hombre por haber violado a la mujer de su prójimo. Así harás desaparecer el mal de entre ustedes. (Deuteronomio 22, 24)

  • Porque ellos no se adelantaron para ofrecerles agua y alimento, cuando ustedes iban por el camino, a la salida de Egipto; y porque Moab contrató a Balaam, hijo de Beor, que era de Petor en Arám Naharaim, a fin de que te maldijera. (Deuteronomio 23, 5)

  • Pero el Señor, tu Dios, no quiso escuchar a Balaam, sino que cambió la maldición en bendición, porque él te ama. (Deuteronomio 23, 6)

  • Si se descubre que alguien ha raptado a uno de sus hermanos israelitas -sea que lo haya maltratado o que lo haya vendido- el ladrón morirá. Así harás desaparecer el mal de entre ustedes. (Deuteronomio 24, 7)

  • Recuerda lo que te hizo Amalec cuando ustedes iban por el camino, después que salieron de Egipto: (Deuteronomio 25, 17)

  • Por eso, cuando el Señor, tu Dios, te libre definitivamente de todos los enemigos que están a tu alrededor, en la tierra que él te dará en herencia, borrarás de todas partes el recuerdo de Amalec. ¡No lo olvides! (Deuteronomio 25, 19)

  • Los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y nos impusieron una dura servidumbre. (Deuteronomio 26, 6)

  • y las tribus de Rubén, Gad y Aser, Zabulón, Dan y Neftalí estarán en el monte Ebal, para proclamar la maldición. (Deuteronomio 27, 13)

  • Maldito sea el hombre que hace un ídolo tallado o de metal fundido -abominación para el Señor, obra de un artesano- y lo guarda en un lugar oculto. Y todo el pueblo responderá: Amén. (Deuteronomio 27, 15)

  • Maldito sea el que menosprecia a su padre o a su madre. Y todo el pueblo responderá: Amén. (Deuteronomio 27, 16)


"De que vale perder-se em vãos temores?". São Padre Pio de Pietrelcina