Löydetty 443 Tulokset: Lie
tienen orejas, pero no oyen, y no hay aliento en su boca. (Salmos 135, 17)
Ya se me acaba el aliento, pero tú conoces mi camino: en la senda por donde voy me han ocultado una trampa. (Salmos 142, 4)
El aliento se extingue en mi interior, mi corazón desfallece en mi pecho. (Salmos 143, 4)
Respóndeme en seguida, Señor, porque estoy sin aliento. No me ocultes tu rostro, para que yo no sea como los que bajan a la fosa. (Salmos 143, 7)
Valiéndose de su fuerza, se ensañaban continuamente contra los israelitas sorprendidos en contravención en las diversas ciudades. (I Macabeos 1, 58)
Entonces se les unió el grupo de los asideos, hombres valientes en Israel, todos ellos sinceramente fieles a la Ley. (I Macabeos 2, 42)
Por eso, hijos míos, sean valientes, y manténganse firmes en el cumplimiento de la Ley, ya que gracias a ella serán colmados de gloria. (I Macabeos 2, 64)
Judas Macabeo ha sido valiente desde su juventud: que él sea el jefe del ejército y dirija la guerra contra los extranjeros. (I Macabeos 2, 66)
salieron del campamento a presentar batalla. Los hombres de Judas hicieron sonar la trompeta (I Macabeos 4, 13)
Tuvieron la feliz idea de demolerlo para que no fuera un motivo de oprobio, ya que los paganos lo habían contaminado. Lo demolieron, (I Macabeos 4, 45)
El valiente Judas y sus hermanos alcanzaron gran celebridad en todo Israel y en todas las naciones donde se oía hablar de ellos. (I Macabeos 5, 63)
Con esta garantía salieron de la fortaleza y el rey subió al monte Sión. Pero al ver las fortificaciones de aquel lugar, violó el juramento que había hecho y ordenó destruir la muralla que lo rodeaba. (I Macabeos 6, 62)