Löydetty 22571 Tulokset: Ló
Queridos míos, desde ahora somos hijos de Dios, y lo que seremos no se ha manifestado todavía. Sabemos que cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es. (I Juan 3, 2)
Pero ustedes saben que él se manifestó para quitar los pecados, y que él no tiene pecado. (I Juan 3, 5)
El que permanece en él, no peca, y el que peca no lo ha visto ni lo ha conocido. (I Juan 3, 6)
Hijos míos, que nadie los engañe: el que practica la justicia es justo, como él mismo es justo. (I Juan 3, 7)
Los hijos de Dios y los hijos del demonio se manifiestan en esto: el que no practica la justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano. (I Juan 3, 10)
La noticia que oyeron desde el principio es esta: que nos amemos los unos a los otros. (I Juan 3, 11)
No hagamos como Caín, que era del Maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué lo mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano, en cambio, eran justas. (I Juan 3, 12)
No se extrañen, hermanos, si el mundo los aborrece. (I Juan 3, 13)
En esto conoceremos que somos de la verdad, y estaremos tranquilos delante de Dios (I Juan 3, 19)
y él nos concederá todo cuanto le pidamos, porque cumplimos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada. (I Juan 3, 22)
Su mandamiento es este: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos los unos a los otros como él nos ordenó. (I Juan 3, 23)
Ellos son del mundo, por eso hablan el lenguaje del mundo y el mundo los escucha. (I Juan 4, 5)