Mosaico decorativo

Löydetty 1193 Tulokset: Lía

  • Elías tomó al niño, lo bajó de la habitación alta de la casa y se lo entregó a su madre. Luego dijo: "Mira, tu hijo vive". (I Reyes 17, 23)

  • La mujer dijo entonces a Elías: "Ahora sí reconozco que tú eres un hombre de Dios y que la palabra del Señor está verdaderamente en tu boca". (I Reyes 17, 24)

  • Mucho tiempo después, al tercer año, la palabra del Señor llegó a Elías, en estos términos: "Ve a presentarte a Ajab, y yo enviaré lluvia a la superficie del suelo". (I Reyes 18, 1)

  • Entonces Elías partió para presentarse ante Ajab. Como apretaba el hambre en Samaría, (I Reyes 18, 2)

  • Mientras Abdías iba por el camino, le salió al encuentro Elías. Apenas lo reconoció, cayó con el rostro en tierra y dijo: "¿Eres tú, Elías, mi señor?". (I Reyes 18, 7)

  • "Soy yo, le respondió él. Ve a decirle a tu señor que Elías está aquí". (I Reyes 18, 8)

  • Y ahora tú dices: ‘Ve a decirle a tu señor que aquí está Elías’. (I Reyes 18, 11)

  • Y ahora tú me dices: ‘Ve a decirle a tu señor que aquí está Elías’. ¡Seguro que me matará!". (I Reyes 18, 14)

  • Pero Elías replicó: "¡Por la vida del Señor de los ejércitos, a quien yo sirvo! Hoy mismo me presentaré a él". (I Reyes 18, 15)

  • Abdías fue al encuentro de Ajab; le comunicó el mensaje, y Ajab fue a encontrarse con Elías. (I Reyes 18, 16)

  • Apenas vio a Elías, Ajab le dijo: "¿Así que eres tú, el que trae la desgracia a Israel?". (I Reyes 18, 17)

  • Elías respondió: "No soy yo el que traigo la desgracia a Israel, sino tú y la casa de tu padre, porque han abandonado al Señor y te has ido detrás de los Baales. (I Reyes 18, 18)


"Mesmo a menor transgressão às leis de Deus será levada em conta." São Padre Pio de Pietrelcina