Löydetty 1891 Tulokset: Jueces De Israel
Josías derribó también el altar que estaba en Betel, el lugar alto que había edificado Jeroboám, hijo de Nebat, el que hizo pecar a Israel; derribó este altar y su lugar alto, quemó el lugar alto, lo redujo a polvo, y quemó el poste sagrado. (II Reyes 23, 15)
Josías hizo desaparecer también todas las casas de los lugares altos que se encontraban en las ciudades de Samaría, y que habían hecho los reyes de Israel para provocar la indignación del Señor: hizo con ellas lo mismo que había hecho en Betel. (II Reyes 23, 19)
Porque no se había celebrado una Pascua como aquella desde el tiempo en que los Jueces habían gobernado a Israel, ni durante todo el tiempo de los reyes de Israel y de Judá. (II Reyes 23, 22)
El Señor dijo: "También apartaré de mi presencia a Judá, como aparté a Israel. Y rechazaré a esta ciudad que elegí, a Jerusalén, y a la Casa de la que dije: Allí estará mi Nombre". (II Reyes 23, 27)
Abraham fue padre de Isaac. Los hijos de Isaac fueron Esaú e Israel. (I Crónicas 1, 34)
Estos son los hijos de Israel: Rubén, Simeón, Leví y Judá, Isacar y Zabulón, (I Crónicas 2, 1)
El hijo de Carmí fue Acar, que perturbó a Israel por haber violado el anatema. (I Crónicas 2, 7)
Iabés invocó al Dios de Israel, exclamando: "Si me bendices verdaderamente, ensancharás mis fronteras, tu mano estará conmigo y alejarás el mal para que desaparezca mi aflicción". Y Dios le concedió lo que él había pedido. (I Crónicas 4, 10)
Descendientes de Rubén, el primogénito de Israel. Rubén fue el primero en nacer, pero como profanó el lecho de su padre, su primogenitura fue entregada a los hijos de José, el hijo de Israel, y no fue inscrito en las genealogías como el primogénito. (I Crónicas 5, 1)
Los descendientes de Rubén, el primogénito de Israel, fueron Henoc, Palú, Jesrón y Carmí. (I Crónicas 5, 3)
Todos ellos fueron registrados en tiempos de Jotám, rey de Judá, y de Jeroboám, rey de Israel. (I Crónicas 5, 17)
Por eso, el Dios de Israel suscitó contra ellos a Pul, es decir, a Tiglat Pileser, y este deportó a los rubenitas, a los gaditas y a la mitad de la tribu de Manasés, y los llevó a Jalaj, Jabor, Jará y al río Gozán, hasta el día de hoy. (I Crónicas 5, 26)