Löydetty 823 Tulokset: Juda Und Tamar
y los envió con cuarenta mil soldados y siete mil jinetes, para que invadieran el territorio de Judá y lo arrasaran, como lo había ordenado el rey. (I Macabeos 3, 39)
Judas reunió a todos los israelitas de la región de Galaad, del más pequeño al más grande, con sus mujeres, sus hijos y sus equipajes, para llevarlos al país de Judá: era una inmensa muchedumbre. (I Macabeos 5, 45)
Durante todo el trayecto, Judas fue recogiendo a los rezagados y animando al pueblo hasta llegar a la tierra de Judá. (I Macabeos 5, 53)
Cuando todavía estaba en Persia, le anunciaron que la expedición contra el país de Judá había fracasado. (I Macabeos 6, 5)
Pero ahora caigo en la cuenta de los males que causé en Jerusalén, cuando robé los objetos de plata y oro que había allí y mandé exterminar sin motivo a los habitantes de Judá. (I Macabeos 6, 12)
Ellos partieron con un ejército numeroso y, al llegar al territorio de Judá, enviaron mensajeros a Judas y a sus hermanos con falsas propuestas de paz. (I Macabeos 7, 10)
y se unieron a él todos los que perturbaban al pueblo: así se hicieron dueños de Judá y causaron un daño tremendo a Israel. (I Macabeos 7, 22)
Y el país de Judá gozó de paz durante algún tiempo. (I Macabeos 7, 50)
Cuando Demetrio se enteró de que Nicanor y su ejército habían sucumbido en el combate, envió por segunda vez al país de Judá a Báquides y Álcimo, con el ala derecha de su ejército. (I Macabeos 9, 1)
Al ver que Álcimo había muerto, Báquides regresó adonde estaba el rey, y así Judá quedó en paz durante dos años. (I Macabeos 9, 57)
le devolvió los prisioneros capturados anteriormente en Judá y regresó a su país. Y nunca más volvió al territorio de Judea. (I Macabeos 9, 72)
Renuncio también, a partir de hoy y para siempre, a percibir el tercio de los granos y la mitad de los frutos de los árboles que me corresponden, tanto de Judá como de los tres distritos anexos de Samaría y Galilea. (I Macabeos 10, 30)