Mosaico decorativo

Löydetty 1940 Tulokset: Hijo

  • Luego tuve relaciones con la profetisa, y ella concibió y dio a luz un hijo. Entonces el Señor me dijo: "Llámalo con el nombre de Rápido Botín - Saqueo Veloz, (Isaías 8, 3)

  • Porque este pueblo rehusa las aguas de Siloé, que corren mansamente, y desfallece ante Resín y el hijo de Remalías, (Isaías 8, 6)

  • Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado. La soberanía reposa sobre sus hombros y se le da por nombre: "Consejero maravilloso, Dios fuerte, Padre para siempre, Príncipe de la paz". (Isaías 9, 5)

  • Oráculo sobre Babilonia, que Isaías, hijo de Amós, recibió en una visión: (Isaías 13, 1)

  • ¡Cómo has caído del cielo, Lucero, hijo de la aurora! ¡Cómo has sido precipitado por tierra, tú que subyugabas a las naciones, (Isaías 14, 12)

  • ¡Qué necios son los príncipes de Soán! ¡Los más sabios consejeros del Faraón forman un consejo de estúpidos! ¿Como pueden ustedes decir al Faraón: "Yo soy hijo de sabios, hijo de antiguos reyes"? (Isaías 19, 11)

  • en ese mismo tiempo, el Señor habló por medio de Isaías, hijo de Amós, diciendo: "Ve, despójate del sayal que llevas ceñido, y quítate las sandalias de los pies". Él lo hizo así, y anduvo desnudo y descalzo. (Isaías 20, 2)

  • Y aquel día, llamaré a mi servidor Eliaquím, hijo de Jilquías; (Isaías 22, 20)

  • Eliaquím, hijo de Jilquías, el mayordomo de palacio, salió a su encuentro, con Sebná, el secretario, y Joaj, hijo de Asaf, el archivista. (Isaías 36, 3)

  • Eliaquím, hijo de Jilquías, el mayordomo de palacio, Sebná, el secretario, y Joaj, hijo de Asaf, el archivista, se presentaron ante Ezequías con sus vestiduras desgarradas, y lo informaron de las palabras del copero mayor. (Isaías 36, 22)

  • Además, envió al mayordomo de palacio Eliaquím, al secretario Sebná y a los sacerdotes más ancianos, todos cubiertos de sayales, para decir al profeta Isaías, hijo de Amós: (Isaías 37, 2)

  • Isaías, hijo de Amós, mandó a decir a Ezequías: Así habla el Señor, Dios de Israel: Tú me has dirigido una súplica acerca de Senaquerib, rey de Asiria. (Isaías 37, 21)


"Todas as graças que pedimos no nome de Jesus são concedidas pelo Pai eterno." São Padre Pio de Pietrelcina