Löydetty 1940 Tulokset: Hijo
Hijo mío, no olvides mi enseñanza, y que tu corazón observe mis mandamientos, (Proverbios 3, 1)
No desprecies, hijo mío, la corrección del Señor, ni te disgustes cuando él te reprende, (Proverbios 3, 11)
porque el Señor reprende a los que ama como un padre a su hijo muy querido. (Proverbios 3, 12)
Conserva, hijo mío, la prudencia y la reflexión; que ellas no se aparten de tus ojos. (Proverbios 3, 21)
Yo también fui un hijo para mi padre, tierno y muy querido a los ojos de mi madre. (Proverbios 4, 3)
Escucha, hijo mío, y recibe mis palabras, y tus años de vida se multiplicarán. (Proverbios 4, 10)
Hijo mío, presta atención a lo que te digo, inclina tu oído a mis palabras. (Proverbios 4, 20)
Hijo mío, atiende a mi sabiduría, inclina tu oído a mi inteligencia, (Proverbios 5, 1)
Hijo mío, ¿por qué te dejarás prendar por la mujer ajena y abrazarás los pechos de una extraña? (Proverbios 5, 20)
Hijo mío, si te has hecho garante de tu prójimo y has estrechado tu mano en favor de otro, (Proverbios 6, 1)
entonces, hijo mío, obra así para librarte, ya que has caído en las manos de tu prójimo: ve a echarte a sus pies e importúnalo, (Proverbios 6, 3)
Observa, hijo mío, el precepto de tu padre y no rechaces la enseñanza de tu madre. (Proverbios 6, 20)